

El Shampoo Garnier Fructis Goodbye Daños Oil Control está especialmente desarrollado para cabello dañado con raíces grasas. Su fórmula limpia y remueve la oleosidad mientras ayuda a sellar la fibra dañada y combatir los signos del daño.
Su acción de reparación purificante ayuda a controlar la oleosidad hasta por 24 horas sin resecar el cabello. Al mismo tiempo, purifica el cuero cabelludo con un efecto de limpieza hasta 3 veces mayor, favoreciendo una sensación de frescura y limpieza desde las raíces.
El Shampoo Garnier Fructis Goodbye Daños Oil Control combina Colágeno Vegetal, que aporta suavidad e hidratación mientras ayuda a cuidar la fibra dañada, con Ácido de Fruta de acción equilibrante para controlar el exceso de oleosidad sin comprometer la hidratación.


Con el uso dentro de la rutina capilar, el Shampoo Garnier Fructis Goodbye Daños Oil Control deja el cabello más fuerte, hidratado y suave, mientras responde a las necesidades específicas de las raíces grasas y los largos dañados.